Ubicada en el corazón de Chamberí, esta propiedad se sitúa en una finca clásica de 1924 que destaca por su elegancia y carácter señorial. El edificio cuenta con un imponente portal, vidrieras originales en las escaleras y un espectacular esquinazo en chaflán que le confiere una presencia única. La vivienda, con ocho huecos a la calle entre balcones y miradores con balaustradas de piedra, disfruta de una luminosidad excepcional, realzada por sus techos de 3 metros de altura y la singularidad de disponer de solo dos vecinos por planta.
La finca se completa con un ascensor clásico de madera y una agradable azotea comunitaria acondicionada, ideal para disfrutar de momentos de relax con vistas despejadas.
La vivienda, situada en una tercera planta exterior, cuenta con tres dormitorios y tres baños y se presenta a reformar, ofreciendo una oportunidad única para diseñar un espacio completamente a medida. Su condición de esquinazo, junto con sus múltiples balcones, permite crear una distribución luminosa y abierta, adaptada a las necesidades más exigentes. Además, dispone de trastero y calefacción central.
Su ubicación es inmejorable, muy próxima a la Plaza de San Juan de la Cruz y al Paseo de la Castellana, rodeada de comercios, restaurantes, centros culturales y excelentes conexiones de transporte. Una propiedad que combina exclusividad, potencial de transformación y alta demanda, ideal tanto como residencia como inversión en una de las zonas más cotizadas de Madrid.