Vivienda en quinta planta, con 332 m² y techos de 3,3 metros de altura, a demoler por completo: una oportunidad para proyectar desde cero una vivienda a medida, aprovechando la generosa superficie y la altura poco habitual del espacio.
La finca cuenta con portero que vive en el edificio, aportando seguridad y atención permanente.